Mundo de ficçãoIniciar sessãoEspero sentada en mi habitación, decir que estoy aburrida es poco. Dalbert no ha pasado ni un solo día por aquí y no ha contestado mis llamadas y eso me enoja más. Puedo preocuparme, pero el idiota está en la casa, de vez en cuando escucho su voz y si, lo escucho discutiendo con la mujer esa que aún no se ha ido.
La puerta se abre y da paso a una de las sirvientas de la casa, quien como todos los días me trae la comida. La primera vez quis






