Antonio y Valentina se voltearon.
—¡Isabella!
—¡Isabella!
En la penumbra del pasillo, Isabella estaba completamente pálida como un muerto, con los ojos enardecidos clavados en Esteban.
—¿Empujaste a Julia? — Isabella hablaba con voz ronca, helada hasta los huesos.
—¡Isabella! Esteban no lo hizo a propósito, en ese momento Julia agarró con rabia a Esteban y quería que él viera una foto, así que Esteban empujó sin culpa a Julia, estábamos en la acera, nadie pensó que un auto vendría a chocarnos—Va