Capítulo 49. Tanto que me siento tonto
Su semblante me dice que no se lo esperaba, junta sus pequeños labios en una línea.
—Mi madre sugirió algo así pero… no podemos escapar de esto —farfulla, pasando su mano por su cabeza.
—Mary —llamo. —. No estamos pensando sólo por nosotros, y no voy a estar tranquilo contigo en peligro.
Cierra sus ojos suspirando y me da la espalda.
—¿En serio no tienes idea de por qué ella está haciendo eso?—pregunta sin voltear a verme. —. Ella está muy dispuesta a hacerme daño con tal de que ustedes suf