Capítulo 59. No soy Él
Hay momentos en la vida donde deseas estar en una dimensión, pero la vida se encarga de abofetearte con la verdad, la dura y cruel verdad.
Mis pasos son lentos, nunca me gustaron los cementerios, aunque eso nadie lo sabía, era muy serio como para ser leído.
Me inclino ante la tumba y dejo la rosa negra sobre ella, no tengo palabras, me decepcionó muchísimo, no tenía mucho que decir, lo perdonaba, de seguro si él pudiera ver la trágica historia que dejó atrás, debe de estar arrepintiéndose.
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