Capítulo 48. Irnos
Suena un poco no creíble pero conociendo a Dalia, sé que es capaz de eso y mucho más. Aunque Antony en ningún momento lo admitió, tampoco lo negó, y ahora lo entiendo, en ése entonces si me hubiera dicho que simplemente amaneció junto a ella no le creería de todos modos.
—Cuando fuimos a su casa encontramos las acciones de la empresa, y hasta hoy no hay rastros de ella.
—¿Cómo es que pudo escapar si la tenían vigilada?
—Tiene su gente, no es la primera vez que hace algo así.
—¿Tu crees que m