Cuenca - Ecuador.
Para Juan Miguel dormir junto a sus hijos había sido una hermosa y dolorosa experiencia, la cabeza de Dafne reposaba encima de su pecho y los pies de la niña estaban sobre Luciana, porque Mike tenía la cabeza abajo, y sus piececitos sobre el rostro de su madre.
Miguel sonrió, pero sobó su cuello, no había podido moverse; sin embargo, nada de eso le quitaba la felicidad.
Lu abrió sus ojos de golpe, pensó en el desayuno, en llevar a los niños al colegio, estaba acostumbrada