La voz gruesa y llena de resentimiento de Emiliano, provocó que la pareja se alejara de pronto.
Emiliano lleno de celos, asestó el primer golpe en el rostro de Juan Miguel, lo tomó desprevenido y cayó al suelo.
—¡Emiliano! ¡No! —gritó Lu, intentó contenerlo.
Juan Miguel sacudió la cabeza, su visión se volvió borrosa, un agudo dolor le sobrevino en las sienes.
—¡Cuidado Lu! —exclamó temiendo que Emiliano pudiera lastimarla.
Entonces el guardaespaldas que contrató, entró al escuchar los