Capítulo 40: Emiliano, ya sabe la verdad.
Juan Miguel plantó su vista llena de seriedad, en Emiliano, apretó sus puños.
—Porque fue ella, la propia Luciana la que me dijo que no me amaba, que no la buscara, que se iba con su amante. ¿Qué podía hacer yo? —cuestionó respirando agitado—, y sí la busqué, meses después, y me enteré de que había muerto, y el dolor que sentí ese día fue tan grande, que hubiera preferido ser yo, y no ella. —Sollozó, su pecho subía y bajaba agitado—, y cuando volvía a casa, me accidenté, estuve en coma más de u