Capítulo 116: Un beso y un acuerdo.
—Porque era la única forma de conseguir que me vendiera un poquito de sus tierras, es que cuando seamos grandes, no vamos a caber en esta hacienda.
—Lamento mucho que mi nieta haya engañado a su hijo, de todos modos, agradecemos su muestra de generosidad y aceptamos los víveres, para repartirlos entre los trabajadores —expresó Joaquin.
Esteban frunció los labios, fulminó con la mirada a Marypaz.
—Tan grande y se cree los cuentos de mi prima —susurró Dafne en voz baja, pensó que el niño no l