Alai
- No me esperabas, preciosa. - Se acerca más y me pega a su cuerpo.
- Suelta me, Matías. - Trato de soltarme, pero él no me deja.
- Dime qué tiene él que yo no tenga. - Me sujeta fuerte del cuello.
- Todo. Tiene todo lo que tú no tienes. Él es perfecto para mí. Tú eres como una patada en el culo. - Le suelto y veo cómo sus ojos se llenan de furia. Toma mi cuello muy fuerte y me estampa contra el muro, haciéndome soltar un grito de dolor.
- Tú eres mía, pequeña. Acuérdate de todas esas noche