Máximo
Llegué a casa y tomé a Alai en brazos para acostarla en la cama. Llamé al médico para que viniera y la revisara, ya que la veía muy quieta. El doctor llegó, la revisó y me dijo que todo estaba bien, que lo más probable era que ella hubiera tenido una crisis nerviosa. Le aplicó unos calmantes y me dijo que necesitaba reposo.
Me recosté a su lado y acaricié su rostro. Pobre de mi ángel, todo lo que has tenido que pasar y por mi culpa. Tamara llamó para saber cómo estaba su amiga y le dije q