ALAI
Desperté con un fuerte dolor de cabeza. Estaba muy fría y pálida, pero decidí levantarme para ir a trabajar. Sé que en la oficina hay mucho trabajo y no me puedo dar el lujo de faltar. Entro al baño, me ducho y decido colocarme unos pantalones con una blusa y tacones.
Cuando bajo, veo a Máximo desayunando.
- Hola, Máx. - Le doy un beso, pero al separarme veo su cara de confusión.
- ¿Para dónde vas?
- Al trabajo, ya no soporto estar encerrada. Quiero ir a trabajar. - Veo cómo lo piensa hasta