P.O.V Eileen
Noté que Adrien no apartaba la mirada de mí durante la sesión de fotos. En su mirada había un deseo evidente, casi tangible. Al principio, eso me resultaba emocionante; era halagador saber que mi cuerpo le provocaba esa reacción. Pero ese entusiasmo se desvaneció rápidamente al recordar cómo lo había encontrado la última vez.
Después de la sesión de fotos, regresé al hotel y me encerré en mi habitación, dándole vueltas a todo lo que había pasado. Entonces recordé las palabras d