La atmósfera en el pasillo VIP se congeló por completo. Valeria y Ji-hoon se quedaron inmóviles, estupefactos y sin palabras, sintiendo cómo el tiempo se detenía mientras el mánager Kim avanzaba hacia ellos con paso firme y la mirada ensombrecida. Por puro instinto protector, Ji-hoon dio un paso hacia atrás y buscó la mano de Valeria, entrelazando sus dedos con fuerza. Ella, aunque procesaba la situación a toda velocidad con su mente analítica, se dejó sostener mientras descifraba el siguiente