Georgina miró fijamente a Ji-hoon, captando de inmediato el mensaje oculto detrás de sus palabras, y asintió con una mezcla de tristeza y profundo agradecimiento. Susana aprieta los labios, dirigiendo una mirada colmada de preocupación hacia el piso superior, mientras Martín depositaba la taza de café sobre el aparador lateral, observando al cantante con una seriedad y una madurez que nadie le había visto adoptar hasta ese momento.
—Está bien, Ji-hoon. Gracias por avisarnos —respondió la matria