Valeria exhaló el aire que contenía en los pulmones, sintiendo cómo la coraza ejecutiva que había alzado frente a Chae-won se suavizaba gradualmente gracias al calor de las manos de Ji-hoon. Se giró hacia los miembros de la banda, dedicándo una reverencia sutil pero cargada de un agradecimiento profundo y sincero.
—Gracias por intervenir, chicos, porque si no lo hacían me soltaba a llorar —expresó con la voz modulada y firme—. No debieron verse involucrados en este tipo de altercados durante su