—Mis padres me pidieron expresamente que, en cuanto tengas un espacio libre en tu compleja agenda, te lleve a Busan —le confesó Ji-hoon a Valeria, dibujando una sonrisa que desbordaba entusiasmo—. Mi mamá insiste en cocinar para ti y mi papá quiere enseñarte personalmente el mar. Ya mueren por conocer a la mujer que me devolvió la sonrisa y que, además, salvó el destino de la banda. Así que no te preocupes, bonita, mi familia ya te adora tanto como la tuya a mí.
De pronto, el semblante del cant