19. Pagar los platos rotos
Se acerca marzo a paso agigantado, y todo el trabajo que tenía con el instituto de negocios, está por enviarse a imprenta, por lo que hacemos una última revisión con Marcelo y la gente del instituto, en una reunión improvisada. Termino de afinar las últimas correcciones y con el visto bueno de Marcelo y Marco envío todo a la imprenta, solicitando una prueba de color para todos los libros.
—Emi, ayúdame con éstas gráficas, que estoy colapsada y ya no se me ocurre cómo resolverlo —Me pide la Cote.