Mara
Había terminado con mi día en el pueblo, estábamos esperando a los sanadores para que pudiéramos retornar hacia la manada cuando se me acerca un aldeano y dice:
-hola señorita luna, estaba en el gimnasio en su reunión, tengo unas dudas usted me podría ayudar a resolverlas, mi nombre es Miguel-decía el humano.
-pues Miguel, dígame-respondo mientras los guardias lo empiezan a rodear.
-para tu información humano, es señora, su nombre es luna Mara-dice Adam un tanto molesto por la cercanía del