Lo siento pero...
Capìtulo 9
—Con permiso—me deja con la palabra en la boca.
Claro como era de esperarse, trago saliva y solo agacho la mirada hacia mi vientre mismo que acaricio.
—Señorita aquí están sus maletas, enseguida vendrán a acomodar su ropa —esa es Sam.
—Gracias Sam—le sonrio.
Ella nota algún tipo de preocupación en mí, eso hace que se acerque y ponga su mano en una de mis hombros.
—Usted podrá con esto y más de eso estoy segura, además de que sé que usted tiene un propósito en la vida del joven Edan