Capìtulo 8
—Perdóname no debí hablarte asì —le cuesta hablar.
—Dime donde te duele—ciento como él aprieta mis manos.
—No es nada, solo ayúdame a ponerme de pie.
Sin hacer fuerza lo ayudo a ponerse de pie, él trata de caminar a su recamara sin embargo no se lo permito, desvió sus pasos hacia afuera del departamento, tomo las llaves y salgo junto con él hacia él hospital.
— ¿Qué haces? —sigue tocando su abdomen.
—Debemos ir al médico estas mal—le pico al ascensor.
—No, yo estoy bien—se recarga e