Con ese pensamiento me la paso todo el resto de mi jornada de trabajo hasta que salgo.
Recién he bajado del camión voy de prisa caminando hasta que retorno hasta llegar al edificio, al que de inmediato entro y subo hasta llegar al departamento al que entro en cuanto giro la perilla.
Es ahí cuando veo a Edan jugar con la pequeña Lucia quien sonríe al sentir las cosquillas de Edan.
De mi parte solo camino hacia ellos para luego con pena pedirle a Lucia.
— ¿Me prestas a mi hija? —comento un poco s