Capítulo 319
Se decía que ambos se habían conocido en el extranjero.

Y últimamente los rumores habían crecido como la espuma: que Mateo llevaba años sin acercarse a ninguna mujer justamente por esta tal Susana.

El secretario abrió la puerta del carro.

Mateo bajó primero y enseguida tendió la mano para ayudar a Sofía a descender.

En cuanto ella apareció, se escuchó un murmullo colectivo, como un suspiro contenido.

Su rostro era de una belleza deslumbrante, imposible de ignorar; y sus ojos, con esa luz enigmát
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