CAPITULO 9. Universos
Las tardes y noches en la casa casi siempre eran tranquilas. Solíamos jugar en el cuarto de juego donde Ameth tenía una mesa de pool, juegos de videos y un enorme televisor. Algunas veces paseábamos por la granja, era muy reconfortante ver el cielo con tantas estrellas, y la paz que reinaba y casi se palpaba en el ambiente. A veces las cenas las hacíamos a orillas del lago, otras veces eran los desayunos.
Pero esa tarde estaba lloviendo un poco, así que optamos por quedarnos dentro de la casa