CAPITULO 8. La vida no para, continúa
—Pueden pedir lo que deseen al servicio de habitación. Y no te preocupes por la familia, les dije que habían perdido el vuelo. Yo vendré mañana muy temprano para acompañarte a la clínica. ¿Estarás bien?
—Si, gracias. Lamento mucho lo de la fiesta de bienvenida.
—Oh, no te preocupes por eso hija. Quiero que estés tranquila, descansa esta noche. Se lo que estas pensando, pero no hiciste nada mal Mia, si no, las mamás que buscan a sus bebés, que los aman desde incluso antes de concebirlos, no tend