Capítulo 120. Padre sobreprotector
—Si encuentro aunque sea una sola pelusa de la ropa de Julian pegada en la manta de Alex o Alexa, yo mismo le afeitaré toda la cabeza.
Dominic dio esa instrucción al mayordomo con un tono gélido. Su mano permanecía firme sosteniendo el cuerpo de Avery, quien acababa de bajar de su lujoso automóvil.
Avery miró a su esposo con las cejas enarcadas, sintiendo que la fórmula de protección de Dominic ya había cruzado los límites de lo razonable.
Detrás de ellos, dos enfermeras especializadas empujaba