Capítulo 100. ¿Leo quiere un hermanito?
—Tienes cinco minutos para salir de mi portón, Julian. ¡Llévate contigo todas tus tonterías!
Dominic se erguía sobre la grava del jardín recién regado. Su voz no era alta, pero llevaba una presión capaz de resquebrajar el vidrio. Cruzó los brazos sobre su pecho ancho, cubierto por una camisa negra profunda.
Frente a él, Julian apoyaba el cuerpo sobre el capó de su deportivo rojo, encendido como un demonio.
Julian soltó una risa insípida y enseguida acomodó el cuello de su estridente camisa de f