Me doblo en la entrada de la casa tratando de recobrar el aire; sus golpes me dejaron adolorido, pero esta vez no tengo ansias de revancha.
Siento sus pisadas cerca, pero lo espero. Esto era algo común en nosotros cuando éramos adolescentes. Estar en el gimnasio me hizo recordar tantas cosas...
Soy consiente de que actúe de forma arrebatada e imprudente. Tiene razón no debí besarla, pero es que tenerla cerca nubla mi mente, me altera la capacidad de razónar. Esperaba una reacción mas agresiva