Nos quedamos en silencio después de mis palabras. Luego vino la risa baja de Carlos, confiada de todas las maneras incorrectas.
—Valeria, ¿estás hablando en serio? ¿Después de todo lo que planeamos para la ceremonia de unión? ¿De verdad vas a terminar todo por un berrinche?
Exhalé lentamente. —Así que sí recuerdas cuánto tiempo llevaba esto planeado.
Todavía creía que estaba fanfarroneando.
—Vamos. Solo estás molesta. Dije que te lo compensaría. Hacerte la indiferente no cambiará lo que siento.