Alana
Ladeo la cabeza.
—Puedes decirme lo que quieras.
—Es sobre tu padre.
Mi sonrisa se congela por completo y siento una punzada helada en el pecho.
—Ah... —trago saliva—. Sí, está bien. ¿Necesitas saber algo más sobre él? ¿Los abogados necesitan alguna otra declaración?
—No —interviene él con cautela—. Es solo que... Derek cree que Beatrice no lo trajo a aquí únicamente para testificar en la defensa.
El corazón me da un vuelco violento. Sé exactamente hacia dónde va esto. Sé lo que significa