Alana.
El cierre sube por completo y me permito soltar el aire. Lista.
Parezco una novia real. Con nervios reales, maldita sea.
Vale, Alana, concéntrate. No pasa nada. Lo has hecho bien hasta ahora y lo seguirás haciendo increíble.
Diviso la cajita con mi anillo sobre la mesa de noche. Me acerco a tomarla, sabiendo que debo bajar ya porque Marie y las niñas me están esperando. Sin embargo, justo cuando cierro los dedos alrededor del terciopelo, un destello me hace entrecerrar los ojos. Parpadeo