Alana.
No pegué un ojo en toda la noche.
Por más que intente darles el beneficio de la duda a los médicos, las incongruencias están ahí, grabadas en los foros que leí de madrugada. Lo de Elodie no fue un accidente del destino.
Puedo entender por qué Christopher se culpa por no haber llegado a tiempo. Pero ¿cómo decírselo? Ya arrastra demasiados monstruos como para que yo venga a poner sobre la mesa la posibilidad de un homicidio. No puedo meterle un nuevo fantasma en la cabeza.
Esa pesadez me a