Christopher.
He pasado los últimos tres años controlando cada maldita variable a mi alrededor. En los negocios, en mi casa, con mis hijas. El control es lo único que me ha mantenido cuerdo desde que el mundo se me vino abajo.
Hasta que llegó ella.
Al principio intenté convencerme de que Alana Vega era solo una pieza más en este tablero necesario para limpiar mi imagen pública. Pero llevo semanas perdiendo el control. Llevo semanas memorizando cosas de ella que no debería. Sé que su perfume tien