El destino se pone a favor de los malos
Lía por su parte estaba en la tarea de conseguir un bebe que haría pasar por el hijo de Frank, ya había pagado a una partera para certificar el nacimiento de su supuesto hijo, y claro tambien había planeado todo con Elizabeth y no hizo falta un notario, pues entre sus contactos ya había uno muy corrupto que le registraría su hijo con el apellido de Frank.
—Lía ¿Qué pasa? ¿ya es hora? —Elizabeth le pregunto al ver el arsenal de llamadas insistentes de Lía