Callejones sin salida
—¡Señorita, ¿se siente bien?! —un granjero se acerco a Emily, mientras ella yacía tirada en el suelo inconsciente, ella no tenía ni ideade cuanto había corrido, y mucho menos en donde estaba, su cuerpo estaba agotado y su cabeza le dolía demasiado.
—En.. ¿en dónde estoy? —Emily trato de levantar su cabeza, sus movimientos eran lentos, su cabeza le retumbaba.
—esta es mi granja señorita, usted esta mal herida, la voy a llevar a mi casa y le ayudare—El hombre puso a Emily en