¿Cómo sucedió? ¿Cómo se convirtió en la esposa de alguien cuando nunca quiso ser la novia de nadie? Todo fue tan… espontáneo. Las respuestas a esas interrogantes no tenían mucha lógica, simplemente había sido un impulso del corazón, en este caso, del corazón ingenuo de Alessa Sinclair.
Oh, qué camino le esperaba ahora.
La pelirroja despertó en la suavidad costosa de unas sábanas de lino blanco. Ronroneó, se estiró y se acurrucó en la enorme cama, apagando por un bello instante todas las preocup