El Mercedes Benz rojo y negro atrajo inmediatamente la atención de Horacio (el gorila sin un pelo de tonto que siempre la odió) cuando ella arribó esa mañana a Le Roux Corporation, estacionándose en la calzada con toda la confianza del mundo. Tampoco le extrañó que el amargado Horacio estuviera allí para seguirle el paso, si ella le había enviado un mensaje a Elliot muy temprano, informándole de su visita.
—Cuando me dijiste que vendrías a verme, lo reconozco, esperé un reclamo de Gold o que tú