Él pareció a la defensiva, mientras comenzaban a comer.
Como si el tema de la confianza fuese un campo minado que ella acababa de tocar sin querer. Se suponía que solo era una observación inofensiva de su estilo de vida. Sin embargo, fue algo totalmente diferente. Alessa siempre había notado el estrecho círculo de confianza que rodeó al señor Gold porque, joder, había que ser ciego o tonto para ignorarlo. Ella supuso que fue una preferencia natural, otro lujo de un multimillonario al escoger mu