Mundo ficciónIniciar sesiónTenía una llamada perdida en mi celular y pensé que quizá fuera Camilo para avisarme que otra vez estaba afuera, en su Harley Muscle (cómo me emociona esa motocicleta. ¿Ya dije que he tenido sueños pervertidos encima de ella?) esperándome a la salida del colegio. Pero no, el número era el de Emily.
—Uy, ¿pero te acaban de enviar el resultado







