Mundo de ficçãoIniciar sessãoRegresé al salón con Sebastián y bailamos juntos las siguientes tres canciones, aunque aquí debo decir que bailé yo sola porque él no es muy bueno, pero hace su mejor esfuerzo y con eso me basta. Cuando estábamos por sentarnos, Myriam se acercó a mí y, tomándome de la mano, me arrastró hasta casi llevarme a la puerta.
—Acaba de llegar







