Mundo ficciónIniciar sesiónEsta vez viajamos Myriam y yo hacia la casa de la Charity Chair, el sábado en la mañana, después de haber concertado una cita como una contribuyente interesada. Myriam iba al volante, a una semana de haber conseguido su pase de conducción y, distinto a lo que me imaginaba, lo hacía muy bien.
La casa quedaba en la cima de una loma bastante empinada, de un barrio muy ex







