182| Alex.
Con un nuevo aire renovado, aprendimos la marcha hacia el hospital. Sentía como si me hubiese librado de un peso tan enorme que no sabía que lo tenía encima.
Pero yo sí sabía que lo tenía encima; sabía que desde el momento en el que había fingido aceptar la herencia del Círculo, aquel peso se había subido en mis hombros y no había descansado ni por un segundo. Pero ahora estaba cerca, cada vez más cerca de librarme de todo aquello para siempre.
La información que Ana Laura y yo íbamos encontrand