Tuve sueños inquietantes durante toda la noche, confusos y violentos, donde Federico y Alexander se golpeaban hasta la muerte; tuve extraños flashbacks donde enterrábamos a alguien, momentos tensos y ganas de llorar.
Cuando desperté en la mañana, tenía el corazón tan acelerado que tuve que sentarme en el borde de la cama un largo rato para sentirme tranquila antes de ponerme de pie.
El día anterior había sido complicado: no solo la pelea que había tenido Alexander con Federico, sino también mis