Mundo ficciónIniciar sesión—Puedes confiar en mí y no necesito decírtelo. Si tienes algún problema y yo puedo ayudarte, no dudes en hablar —le decía Amanda al tiempo que con ternura le acariciaba la mejilla levantándole el rostro para encararla directamente.
—Sí, tienes razón, no puedo dudar de ti… eres más que una hermana para mí… la verdad es que me siento desesperada, y la única que puede ayudarme a







