Mundo ficciónIniciar sesiónTuvo que hacer un esfuerzo supremo para no levantarse y correr a refugiarse entre sus brazos.
Simplemente se puso de pie y volteó a verlo. Se veía más varonil y atractivo que nunca.
—¿A qué se debe tu regreso…? ¿Olvidaste algo aquí…? —preguntó tratando de ser indiferente—No creí que tuvieras ganas de volver.
—Perdóname, Amanda, he sido un perfecto imbéci







