14. Preparativos de Nochebuena
—Gracias —murmuró Gia, mientras que Annie sonrió ampliamente.
—¿Te gusta mi vestido, papito? —preguntó la pequeña, mientras se tambaleaba de lado a lado.
—Te ves preciosa, mi niña —la halagó y Annie se rio.
—¿Mi mamita también se ve linda? —preguntó con picardía.
Los ojos de Stephen se fijaron en los de Gia. Ella mordió lentamente su labio, dejando ver lo ansiosa que se encontraba en ese momento. Un suspiro inesperado salió de los más profundo del pecho de Stephen y tras mirar a Gia, llevó sus