Tras haber preguntado si podía quedarse, Nicole se sintió bastante incómoda porque los tres se quedaron mirándola por un momento. Después de un momento, y a pesar de tener un español un poco deficiente, el chico rubio contestó animosamente:
—¡Para nada! ¡Eres bienvenida!
E hizo una reverencia hacia la joven un poco exagerada, haciéndola reír un poco. Se veían muy agradables, en realidad, y eso le daba mucha confianza a ella. Quizás podría darse la oportunidad de soltarse un poco con esas person