Dominico siguió besándola en el auto por un rato, y ella no pudo evitar calentarse con ello, y más siendo que no dejaba de pensar en Logan mientras besaba al hombre. Agradecía infinitamente que su timidez le impidiera hablar mientras su cuerpo se dejaba llevar, porque sinceramente gracias a eso empezó a disfrutar muchísimo lo que le estaba haciendo Dominico. Al punto de reprenderse a sí misma por haber empezado a desear ir más allá, pero debía recordar que estaba con ese nefasto sujeto y no con