Se acomodó la ropa rápidamente cuando vio la mirada confiada de Dominico y recordó con quién estaba. No podía creer lo golfa que era si quería estar con Logan y pensaba en él mientras se dejaba tocar por ese hombre.
“¡Ay, no!” —pensó horrorizada completamente avergonzada mientras se acomodaba en el asiento y rogaba porque el conductor no la hubiera escuchado.
—¡Ay, mi reinita! ¡Esta noche te salvas, pero mi paciencia se está acabando después de estas maravillas! —exclamó Dominico emocionado.
No