Nelson volvió a casa al amanecer del día siguiente. Lanzó el abrigo sobre el sofá y miró la sala vacía mientras bostezaba.
—¿Por qué me llamaron tantas veces ayer? —le preguntó a la empleada, quien estaba limpiando.
—La familia Green vino a comer ayer y...
Nelson se impacientó apenas escuchó el apellido, ya que aún estaba molesto por la discusión.
—Suficiente —la interrumpió—. No vuelvas a decirme nada sobre los Green.
Subió a su habitación sin añadir palabra. Cuando despertó ya era mediodía. Al